Apocalypse soon logo
HOME

LOS EXPEDIENTES X

Apocalypse soon media
Apocalypse soon media

Apocalypse soon - blog
Días Extraños - blog
Días Extraños - Archivo

Apocalypse soon - Las Segñales del Final
Las Señales del Final


La Biblia - QQCQD


¿Cristiano?
¿Judio?
¿Gentil?

Declaracion de Fe
Objetivo
¿Que es todo esto?
Orient Express
Estado de la Iglesia
Sorpresa
De alta tecnología
Sectas
Los Expedientes X
Las Palabras Clave
¿Conciente?
La Iglesia Catolica
¿Rock Cristiano?
La Nueva Era

Sondeos
Contacto

Jesus y los Hebreos

de JOHN PHILLIPS
Traducción por: Past. Samuel Daniele

 

La historia qué sigue, es rica en enseñanzas particulares. Revela la negociación que José hizo con sus hermanos y refleja la negociación entre Jesús y los hebreos. Esta fase de la transacción de José se puede dividir en tres partes.

a. La conspiración (Génesis 44:1-3)

Los hermanos habían conspirado con odio contra José; pero él conspiró con amor contra ellos. Él empezó a tratar con ellos, su avaricia (Génesis 44:1). "Y él le dio esta orden al mayordomo: "llena los sacos de estos hombres de tantas provisiones como pueden llevar y pongan el dinero de cada uno de ellos en la boca de saco". Ellos, a José lo vendieron una vez por dinero, así que dejo el dinero de ellos. Se lo dejo hasta que aprenden a detestar el significado de esto.

La mayor parte de las personas aman al dinero, pero pocos han tenido el mismo éxito que los hebreos en el campo de la adquisición. Como pueblo parece ser que ellos tienen un talento innato para hacerse rico. Su gran talento natural, unido a su laboriosidad sin descanso, alguna perspicacia y la cooperación mutua, han hecho de los hebreos los financieros del mundo. Durante la edad media alcanzaron las posiciones de influencia y poder inevitablemente en todos los países en que fueron desterrados por motivo de la persecución. Reyes, emperadores, y papas fueron fascinado por ellos y una vez adquirido sus servicios, provocaron la envidia de las personas cercanas. Se volvió un juego realmente internacional el hecho de despojar a los hebreos. Ellos habían usado el dinero frío para comprar Judá, y el dinero se volvió su trampa. Habiendo negociado con su avaricia, José trató ahora con su rencor (Génesis 44:2-3). " Pon mi copa, la copa de plata, en la boca del saco del más joven, junto con el dinero de trigo". José los había confrontado con los peligros de las riquezas en la primera parte de la conspiración, y ahora los confrontaba con una responsabilidad terrible. En el saco de Benjamín puso una bomba lista a explotar ante que los hermanos dejaran atrás las fronteras del país. Benjamín estaba a punto de volverse un artículo de intercambio como José fue para ellos (o como ellos lo imaginaron) mucho tiempo antes. ¿Qué habrían hecho con Benjamín? Era lo que José deseaba saber.

b. La Comparación (Génesis 44:4-15)

Los hermanos de José se estaban dirigiendo hacia las arenas del Sinaí, el mayordomo de José con una escolta de hombres armados los siguieron. "Por qué han devuelto mal por el bien"? el mayordomo preguntó a los hermanos. "Dónde esta la copa de mi señor, la copa que él usa para saber el futuro"? En el antiguo Egipto un cáliz era frecuentemente usado como medio de comunicación con los espíritus. En algunos casos, pequeños trozos de oros o de plata, junto con las piedras preciosas, eran encastrados en el cáliz sobre el que se practicaban los hechizos. Algunas veces el cáliz era llenado con agua y puesto al sol, para que las profundidades y las sombras presentes en la copa pudieran ser miradas o leídas de la misma manera con que hoy algunas personas leen el fondos de la taza de té. Es muy improbable que José pudiera llevar a cabo este tipo de prácticas, pero ciertamente había oído hablar de ésa practica.

Los magos de Egipto usaron estos sistemas de adivinación y eran grandemente temidos y respetados por las gentes. Los hermanos que ya temían a José, fueron aterrados por la supuesta habilidad de ver en su sacos.
Ellos protestaron su inocencia. Estaban convencidos que ninguno de ellos había tomado la copa, y lo jurando diciendo. "Aquel de tus sirvientes a quien se le encontrara la copa, sea expuesto a la muerte y nosotros esclavos de tu señor". El mayordomo sonrió con impiedad y ordenó abrir sus sacos. Uno después de otro, los hermanos pasaron la inspección hasta que los investigadores fueron a Benjamín, y allí ellos encontraron la desaparecida copa.

Se encontraron los hermanos de nuevo frente a la más grande alternativa de su vida. ¿Qué habrían hecho con Benjamín? ¿Habrían aumentado su abominación tirando a Benjamín a los lobos como hicieron en el pasado con José? O tomarían la defensa de Benjamín? No hizo falta mucho tiempo al mayordomo para ver el resultado del juego que se estaba jugando sobre la arena del desierto. Bruscamente sin un momento de vacilación, estos hombres heridos manifestaron su amor por Benjamín y se dispusieron a dividir su propio destino, cualquiera que este fuera, para con él. Por lo poco que sabían, por medio de esa acción, habían pasado la tormenta. Este tipo de incidente nos trae a los días cuando los hebreos o más bien la descendencia del Señor según la carne, serán puestos en el horno de la aflicción para ser purificados por la llama y estar listos para la revelación de Jesús en su gloria, aquél ha estado activo en su negocio por todo este tiempo El discernimiento estaba apareciendo, pero los hermanos de José no estaban todavía preparados para el momento del "Apocalipsis", ( la revelación) cuando José se descubriría delante de ellos. Grandemente castigados, ellos rasgaron los vestidos, típicamente, una costumbre oriental, para acabar con toda su habilidad y orgullo. Grandemente cambiados, ellos apenas llegaron a José, se tiraron con la cara a tierra delante de él.

En principio José los puso cara a cara con su grandeza y poder. "Que acción es esta que han hecho"? les preguntó. "Ustedes no saben que un hombre como yo tiene el poder para adivinar"? Él estaba obligándoles a que pensaran de él en los más grandes términos posibles . De todos modos actualmente, el pensamiento de los hebreos podría volverse a Jesús, pero una cosa es cierta: los hebreos como personas no están listos a admitir su Deidad, que Él es su Mesías y el Hijo de Dios, y que, como nación, ellos cometieron el crimen de los crímenes forzando a Pilatos lavárce las manos instigando al pueblo crucificar a Jesús. "Su sangre caiga sobre nosotros y nuestros hijos", ellos gritaron y proclamaron su culpa. La Tribulación, en cada caso, irá a destruir su orgullo nacional y religioso y los preparará para una total y final revelación de Jesús mismo a ellos.

c. La Confesión (Génesis 44:16-34)

En ese momento Juda entró en escena. Primero ofreció dividir la condena, y seguidamente si hizo completamente cargo de la culpa. "Que diremos delante de nuestro señor" gritó. "¿Qué palabras usaremos? ¿O como nos justificaremos? Dios ha encontrado la iniquidad de tus siervos". De manera vaga y general, Juda confesó la culpabilidad de los hermanos en negarse a vender a José muchos años antes. Era un paso grande hacia delante, pero no era todavía bastante. Rápidamente José rechazó la oferta de dividir la condena con Benjamín - evidentemente Juda pensó posible que Benjamín, a pesar de llorar y gritar la inocencia, tenían dudas si realmente había robado la copa. "Aquí nosotros somos esclavos de nuestro señor: tanto nosotros, como aquel a quien se le encontró la copa.".

José rechazó la protesta, no era eso lo que pretendía. "¡Dios me guarde de hacer esto! Pero el hombre en cuya mano se ha encontrado la copa, él será mi esclavo; en cuanto a ustedes vuelvan en paz a su padre". Él estaba forzando la circunstancia - habrían hecho así con Beniamin?
En esta ocasión Juda que se elevó a las alturas, elevando una de las oraciones más grandes de intercesión de la Biblia, una oración que mostró la grandeza moral de Juda y la supremacía sobre sus hermanos. Fue para esta oración, posiblemente, que la línea Mesiánica fue fijada en Juda. Como resultado a la oración, todas las barreras a la revelación completa de José fueron quitadas. En su oración Juda tomó su posición, en acuerdo con sus hermanos, con Benjamín por el amado padre.

Apeló a la paciencia del señor extranjero (Génesis 44:18). "Mi señor, permítale a su siervo hacer oír una palabra a mi señor. Su enojo no se encienda contra su siervo, porque tu eres como el Faraón". Él le dio a José la posición real y apeló a la virtud de su gracia. Él apeló a la voluntad del señor extranjero (Génesis 44: 19 – 23), diciendo a José como el hambre había golpeado a la familia y como el corazón de José se enterneció cuando Juda recordó las negociaciones pasadas con él. Él recordó al señor extranjero su inflexible petición, que sólo se habría concedido a través de Benjamín. Él apeló a la piedad del señor extranjero (Génesis 44:24-31), hablándole del gran dolor del padre si Benjamín no hubiese vuelto. "Y mi padre, tu siervo, nos dijo a nosotros, ustedes saben que mi esposa me dio a luz dos hijos; uno de éstos partió de mí, y yo dije: "ciertamente él ha sido muerto" y desde entonces yo no lo he visto más; ¡Si me quitan aun a este mas pequeño harán descender mis cabellos blancos al sheol".

Cuánto debe haber tocado el corazón de José! Aquí Juda estaba hablándole del alma del padre por la noticia de la muerte de José. Tan pronto cómo Juda habló del corazón roto de padre, el corazón de José se quebró .
Que lección de intercesión contiene este pasaje. Si nosotros queremos ser intercesores, hablamos de los sufrimientos de nuestro Señor y que significan estos sufrimientos para el Padre. Hablemos del Calvario y de como se rompió el corazón de Dios. Déjennos decir, que el Calvario no puede repetirse más - porque este tipo de sufrimiento es suficiente por toda la eternidad. Esta invocación no puede ser en vano.

Para concluir, Juda apeló al poder del señor extranjero (Génesis 44:32-34). Volver a su padre sin Benjamín habrían sido la última gota, habría sido el golpe final. Más bien habrían sido mejor morir. Era una apelación que llegó al corazón de José rompiendo en llanto. El misterio estaba cerrado. La fase de la majestad de José podría empezar.

Extraído del libro Explorando El Génesis
de John Phillips, (Moody Press - Chicago)

 



k